miércoles, 11 de julio de 2018

Recursos de apoyo a quienes transitan por Euskadi


En las últimas semanas, y producto de una llegada favorecida por algunas entidades que en Andalucía atienden sin los recursos necesarios a estas personas, se ha producido una cierta alarma mediática sobre una supuesta llegada masiva que no se corresponde con la realidad. Lo que tenemos es la constatación, reforzada con estas llegadas, de una circulación que siempre ha existido y que es previsible que aumente en número en los tiempos venideros. Circulación para la que no se han arbitrado desde las instituciones recursos de cara a atender sus necesidades específicas.
Gipuzkoa es, desde hace tiempo, uno de los puntos fronterizos de paso en la ruta hacia el norte de Europa. Hace tiempo, pues, que en la muga con Francia se viene realizando un control sistemático por parte de la Gendarmería en claro incumplimiento de los acuerdos de Shengen sobre eliminación de las fronteras interiores. Este control deriva en numerosas detenciones y entrega a la policía española que no siempre siguen un protocolo respetuoso con los derechos que asisten a esas personas.
Es preciso recordar que es el cierre de fronteras que practica la UE y el gobierno español para impedir que las personas migrantes y refugiadas puedan acceder a territorio europeo lo que está haciendo que repunte su llegada a las costas españolas.
En el pasado inmediato han sido numerosas las instituciones de nuestro territorio que han mostrado públicamente su disposición a la acogida. El ejemplo más reciente es el del ayuntamiento donostiarra que el pasado 22 de mayo aprobó por unanimidad constituirse como “ciudad de acogida”. Sin embargo, desde las entidades sociales ha sido una constante la crítica hacia la insuficiente puesta de medios que aborden las necesidades no cubiertas de personas migrantes y refugiadas, lo que entendemos contradictorio con esas declaraciones.
Sabemos, que en estos momentos, las instituciones han llegado acuerdos para cubrir la carencia de recursos de apoyo a quienes transitan por Euskadi, pero a falta de una mayor concreción nos tememos que se esté pensando en recursos excepcionales y con un límite temporal. Tenemos el pleno convencimiento de que las necesidades que hoy salen a la luz tienen un carácter estructural y que es preciso arbitrar recursos que las cubran plenamente, que tengan un carácter integral, permanente y no excepcional, que tengan la asignación presupuestaria para ello y que su gestión sea transparente.
Es una tarea urgente que ha de ser abordada de inmediato. En esa perspectiva es un contrasentido, por ejemplo, que en la capital donostiarra en tanto no se garanticen las fórmulas que se están barajando, se cierren recursos como el Gaueko Aterpea, en agosto o se limite a tres días la duración en espacios destinados a estas personas.
Por todo ello, las entidades firmantes demandamos al Ayuntamiento de Donostia, a la Diputación Foral de Gipuzkoa y al Gobierno Vasco, que sean coherentes con sus declaraciones y pongan en marcha ya los mecanismos necesarios para realizar una atención integral para una acogida inmediata y estable.
Planteamos y solicitamos:
1. El desarrollo de un protocolo, para las diferentes necesidades que se den para acoger de manera integral a las personas en tránsito en su mayoría, que llegan a la capital guipuzcoana.
2. El establecimiento de espacios, albergues, en condiciones dignas de acogida para estas personas, con los recursos necesarios, dando las respuestas suficientes a las diferentes necesidades (comida, ropa, sanitarias u otras que deban tratarse…) y no sólo sean espacios para cumplir con los tres días de estancia estipulados.
3. Que estas labores sean gestionadas por organizaciones preparadas por ello, que gestionen esta atención, con los recursos humanos y materiales necesarios, para hacer frente a esta realidad.
Mostramos nuestra disposición a una relación con las mismas que posibilite aportar la experiencia que al respecto tenemos y podamos contar con información suficiente de los recursos que se van a crear.


En Donostia, a doce de julio de 2018